LA TRAMPA DE TRUMP

Yo no sé en qué andarán pensando allende los mares, concretamente en los Estados Unidos de Norteamérica, pero parece que de tanto en tanto sienten la necesidad vital de liarla parda para que al mundo entero le den un vuelco los higadillos, desde el Motín del té hasta la Guerra de Irak, pasando por la crisis de los misiles, la guerra de secesión o Vietnam.

La próxima catástrofe en ciernes se llama Donald Trump.

Después de varias intentonas y campañas fallidas, donde pocos tomaban en serio a aquel muchimillonario excéntrico y vociferante, está a punto de conseguir lo que parecía imposible: convertirse en un candidato con posibilidades de ser Presidente de los USA, ahí es ná.

Lo que parecía una nueva edición de sus juegos florales, al fin y al cabo es un genio de la comunicación, eso no se lo va a negar nadie, va camino de convertirse en una tragedia griega a escala mundial.

Si es que ya lo dice el refrán, tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe. El problema es que esta vez nos lo van a romper en “tolcocoroto”.

Si creíamos que en cuestión de presidentes iluminados lo habíamos visto todo con Reagan, mucho me temo que el Sr. Trump va a parecer que el bueno de Ronald parezca un intelectual, Nixon un santo y Teddy Roosevelt y su Big Stick una hermana ursulina.

Su apellido significa “triunfo” y “pedo”, y los dos le vienen al pelo (bueno, mejor no hablamos de su pelo), porque triunfar no se puede negar que ha triunfado, y peer, se pee en todo el mundo, desde los latinos hasta los musulmanes, pasando por las mujeres, los pobres y el mismísimo Papa.

¿Es que quienes están aupándolo a la candidatura del partido Republicano, y sus potenciales electores, no ven que si hacen presidente a este señor, maletín nuclear, comercio internacional, TTIP y mayor ejército sobre la tierra incluidos, están poniendo el mundo en sus manos como quien regala un scalextric al niño psicópata de Toy Story?

Mi temor ante tal perspectiva, desde mi ignorancia, sólo es comparable al de los bomberos de Roma cuando vieron a Nerón sacar el chisquero.

Y mi esperanza es que, si finalmente gana la presidencia, las mentes frías del ala oeste de la Casa Blanca lo pongan en vereda.

Y si no, ya podemos rezarle a San Juan para que adelante el Apocalipsis, que aunque menos entretenido nos va a ser más liviano….

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